jueves, 10 de mayo de 2012

Territorios de los Inmortales


Introducción
Los miembros de la Primera Raza del Continente Sur suele ser agresivos y poderosos guerreros. Sus idiomas descienden todos de un mismo idioma, por lo que encuentran pocas diferencias estructurales y tienen muchas terminologías compartidas en todos los idiomas. Tienden a permanecer ocultos de las otras razas por el llamado “Secreto” o “Velo”, que los protege de las casuales invasiones de pueblos de otras razas. Viven en ciudades secretas e inaccesibles, pero poseen vastos dominios por los que vagan en libertad. Son fuertemente territoriales, aunque debido a su escaso número, tienen una fuerte tendencia a ir abandonando territorios. No obstante, protegen furiosamente sus fronteras, matando a todos aquellos que entren sin permiso, aunque por lo general tiran flechas a los pies antes, para evitar matar innecesariamente.
Poseen cinco “etnias” principales en el sur, aunque haya en realidad pocas diferencias entre ellas:
a) Los Ilithi, de ojos y cabellos grises y piel que oscila entre el blanco mate y el celeste, y son más altos y ágiles que sus hermanos. También son conocidos como los Primeros del Viento o Silfos, debido a que sus principales poblaciones se encuentran en los picos de las montañas más inaccesibles, y suelen cabalgar los aires en monturas voladoras y artefactos tales como ornitópteros, ala deltas y otros tipos de máquinas.
b) Los Foldii, que son los más numerosos de todos. Poseen el cabello negro y los ojos verdes o celestes brillantes, y las pieles perladas. Dominan dos de los principales reinos de los Primeros, Güin y Nisil, y son reconocidos como los más nobles Primeros perdurantes. Tienen una variante étnica con los cabellos castaños, que habita principalmente el área del Bosque Grande. Suelen ser más astutos, hábiles y poderosos que sus hermanos.
c) Los Glathies tienen el pelo del espectro rojizo-anaranjado de las llamas, los ojos ámbar-amarillos y la piel de un tono rosado o tostado. Habitan principalmente en las zonas del sur más frías, en ciudades-estado fuertemente defendidas tanto de los ataques de los orcos y monstruos como de los propios Primeros Glathies de ciudades vecinas. Suelen ser los más abiertos entre los Primeros, a pesar de sus continuas guerras. Nunca se preocuparon por mantener el secreto, pensando (y con razón) que los ambientes que eligieron para vivir eran lo suficientemente disuasorios por sí mismos. A su vez, estos Primeros cuentan con adoradores humanos y neandertales, que los consideran divinidades debido a su belleza e inmortalidad, y los hacen luchar por ellos en sus guerras.
d) Los Ambari, o Primeros de la espesura son los más secretos entre los Primeros. Eligieron para vivir los bosques y pantanos más densos y peligrosos. Son acaso los menos numerosos de los Primeros, y son un misterio aún para otros Primeros. Su cabello es rubio, su piel muy tostada y sus ojos varían del negro obsidiana al violeta topacio, sin pupila discernible. Son los más peligrosos de los Primeros, y los que más fieramente protegen su secreto. Se dice que son los protectores, sirvientes y adoradores de Aminil Midilin, el ser vivo más antiguo del continente, que cuenta con más de tres millones de años de existencia ininterrumpida. Matan sin aviso a cualquier ser no primero que penetra en sus tierras y se apuran a soltarle bestias carnívoras para no dejar sospechas.
e) Los Rawi, o Primeros de la Oscuridad son unos seres pálidos y míseros que viven en lo profundo de las montañas. Tienen estructuras fuertemente matriarcales y suelen ser bastante malignos. Soportan difícilmente la luz del día, pero hacen incursiones a la superficie o a las cuevas aledañas en busca de esclavos o alimento. Son peores que los otros Primeros en casi todo, salvo en que ellos son los mejores mineros e industriosos del metal. Suelen ser delgados y pequeños, de tez muy pálida y cabellos blancos, con unos ojos de un color absolutamente negro, sin distinción de iris, que les permite ver mejor que cualquier otra raza en la oscuridad. Suelen ser cobardes, y sus ataques son veloces. Son la tercera etnia en cuanto a número, y se puede hallarlos principalmente en las cavernas de la cordillera de Ifkizz, en las cuevas más profundas, tanto, que ni siquiera los enanos han llegado tan hondo. Se consideran tan Primeros como los otros, y participan en las Plenarias de la raza, aunque su voz es apenas tomada en cuenta ya que existe un rumor de que algunos de ellos se han mezclado con orcos, produciendo la raza extraña de los kiz’luf.

Las naciones antiguas
En un pasado muy lejano, antes de la llegada de la humanidad, el continente sur pertenecía por completo a estas cinco etnias, que alcanzaban una población total de unos 3.500 millones de individuos. Se habían repartido los territorios de la siguiente manera: La Cordillera de las Pochmap y la gran mayoría de las tierras al norte de ésta pertenecían a los Ilithii, que las dominaban con sus planeadores y ciudades de altura,  el Bosque Grande y los actuales Territorios Druidas, así como las naciones de Güin, Nisil e Ibil pertenecían a los Fedlii, que preferían los bosques ligeros para fundar sus ciudades. Casi toda la costa del Mar Interior, Ruaz, Belgaria, gran parte de Velemar y otros territorios entre el mar y los Inmensos Bosques eran ocupados por los Glathies, que preferían las llanuras, las mesetas y el mar para establecerse; los Rawi, antes de caer, ocupaban casi todas las llanuras del oeste del continente al sur de las Pochmap, y controlaban el comercio con el continente al Oeste desde sus puertos oceánicos; a los Ambari, menos numerosos, les tocaron los territorios de la actual Belaria y Lumar, y toda la costa oriental del Continente Sur, aunque nunca pudieron dominar todo su territorio debido a su escaso número, y se fueron replegando de las costas, dejando sólo un par de hermosos puertos en el norte de Belaria. La actual ciudad de Beldris es un resabio de la conquistada ciudad de Ámbar, y los edificios más hermosos y antiguos, como la Cúpula de los Mil Cielos, el palacio principal de Beldris, pertenecen a los Ambari.
Con el tiempo llegaron a fundar 15 grandes estados: seis de los Fedlii, llamados Nisil, Güin, Ibil, Tylos, Buin e Isilos, de las cuales sobreviven actualmente dos; tres entre los Rawi, para dominar la cordillera Iffkizz el Estado de la Luz, los Campos del Oeste con el Estado de las Praderas, y las Costa Oeste, que en realidad eran tres países pero que eran representados en el consejo como uno solo, llamado Unión Costera; una entre los Ambari, llamada Secoya, aunque tenía dos ciudades en la costa Este del Mar Interior, llamadas Puerto Faro y Alquäli, esculpidas en mármol y diamantes, que no dependían de la nación, pero que eran representadas por una comisión especial de una nación Glathies, que poseía dos: Ulumini, al sur, y Culumini, en las costas y llanuras, aunque las dos grandes naciones poseían dentro de sí muchas ciudades y países relativamente independientes, y por último había tres naciones Ilithii, que dividían en tres porciones iguales todo el norte del continente a partir de las Pochmap: Ailim, Lilim y Omim, que poseían muy pocas diferencias entre sí, aunque eran representadas por separado en el consejo.
Las naciones se agrupaban en el denominado Círculo de los Quince, una mesa redonda en la que se dialogaba entre los gobernantes de los países. Lentamente, con las distintas eras, las naciones fueron cambiando de características y perdiendo territorio. Los puertos de Culumini fueron abandonados rápidamente con el advenimiento de los orcos, los dominios de los Ilithii fueron reduciéndose al caer esta pacífica raza ante las armas de los Rawi, que ya se habían oscurecido con el primer Ocaso del Sol Violeta, aunque con el ascenso de las luces nuevamente se refugiaron en las montañas, abandonando sus costas y llanuras, y los Ambari fueron perdiendo territorios, muriendo sin causa y con dificultades para reproducirse. Algunos fueron víctimas de una extraña locura que los hizo atacar a sus hermanos de los bosques. Todo esto hizo que en la Edad de los Primeros Mortales los Primeros ya no dominaran ni la mitad de los territorios que antes poseían, y antes del advenimiento de los Orcos, las naciones primeras del Continente Sur ya estaban muy debilitadas.
Con el tiempo, el advenimiento de los hombres no hizo más que encontrar naciones dispersas y pequeñas, múltiples. Los tres grandes reinos Foldii del Este, Buin, Isilos y Tylos, fueron cayendo en desgracia al enfrentarse con los siempre presentes hombres, que irrumpían en sus territorios, dominando y trasvasando sus posibilidades de dominar territorios amplios. Las guerras de las tres naciones con la peligrosa Belaria, que ya había destruido a Secoya desplazando a los Primeros Ambari a lo más profundo de los bosques debido a su fuerte poder demoníaco, se hicieron largas y tediosas. Señor tras señor de los brujos de Belaria fueron guerreando contra ellos, hasta que la capital de Tylos, Huernith del Bosque Grande, cayó en el año 1673 PE. Las ruinas de Huernith son hoy el santuario de la Belleza. Buin e Isilos hicieron pactos con los pueblos meridionales, haciéndolos bajar de las montañas para hacerlos luchar en sus poco numerosas filas, manteniendo la llamada Muralla de las Espadas, la frontera más oriental de los reinos formada por una línea defensiva de veintidós fortalezas y puestos avanzados que corría a través del Bosque Grande. Velemar bajó de las montañas por esos tiempos, ocupando primero el Valle y expulsando a los Belarios que por allí se asentaban con la ayuda de los enanos de Kurtkan y el recientemente creado Imperio Lan. Sin embargo, los Lan y los romans reclamaron toda la costa del Mar Lan y la costa norte del Mar Estrecho, como premio por su lucha denodada en la Muralla de las Espadas para permanecer allí. El Alto Rey Ditiraldir el Divino, gobernante de Isilos, se negó a concederles las tierras, sabiéndose apoyado por el gobernante de Buin. Pero los Lan se aliaron a otros meridionales, y llevaron a cabo una exitosa campaña por toda la costa norte bajo el general Vinculus Clodius, dejando el frente del Este vacío para la invasión belaria, y conteniéndola en sus fronteras. Fue la Primera Alianza Meridional, destruyendo a las naciones primeras Foldi restantes en el Este, cuyos habitantes, pacíficos en general, se vieron muertos o esclavizados. Los sobrevivientes libres huyeron de las ruinas humeantes de sus ciudades, y se establecieron como poblaciones marginales de floresta, impidiendo con el arte del engaño y la emboscada que nadie entrase en sus tierras.
Gracias a esta oleada, las naciones primeras se ocultaron, levantando el Secreto. Sólo dos grandes naciones quedaron en el oeste, Nisil y Güin, ya que los Glathies se fueron fragmentando por disputas internas, medio barridos además por una serie de plagas traídas por los orcos del Chamán.


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